24-Marzo-2016

PERDÍ AL HOMBRE DE MI VIDA. "NO QUIERO QUE OTROS PASEN LO MISMO"

INÉS BAUCELLSANNA CABEZABarcelona - 24/03/2016

Conseguir que otros no tengan que sufrir lo que ellos están viviendo. Los familiares de las víctimas de la tragedia de Germanwings afrontan el primer aniversario de la tragedia con una pena máxima por la irreemplazable pérdida de sus seres queridos, y también con ganas de luchar para que las leyes cambien y se puedan evitar tragedias evitables.

«Perdí al hombre de mi vida», solloza Silvia Chaves, la presidenta de la Asociación de Afectados del Vuelo GWI 9525 en los Alpes –que concentra a la mayoría de familas de las casi cincuenta víctimas españolas–. Portavoz de las familias y una de las voces más firmes, y a la vez serenas, que defiende la necesidad de revisar los protocolos que entonces fallaron, se desmorona al hablar de su historia personal. «Pasa el tiempo pero los sentimientos vuelven. La pena nunca se ha ido pero estos días la vives con mucha más fuerza», cuenta desolada.

Como ella, familiares y amigos de las 149 víctimas inocentes que subieron al maldito avión –50 de ellos residentes en España– reviven estos días la pesadilla que empezó ahora hace un año. Todavía les es muy duro poder hablar de los hechos y siguen con las vidas totalmente truncadas e intentando recuperar una normalidad que nunca volverá a ser igual.

En el macizo del siniestro »tienes una conexión y una sensación extraña, pero estás en paz», explica Silvia

HOMENAJE EN EL PRAT

Las familias celebraron ayer el primero de los actos de homenaje a las víctimas. Más de 200 amigos y familiares de las víctimas acudieron ayer al aeropuerto de El Prat para rendir homenaje a sus seres queridos que iban en el fatídico vuelo, un acto al que también asistieron el presidente del Gobierno en Funciones, Mariano Rajoy, y el presidente de la Generalitat catalana, Carles Puigdemont. Durante la cerimonia, los allegados quisieron dar las gracias a las decenas de psicólogos y asistentes sociales que les han atendido durante todo el año, no solo en el primer momento de la tragedia. Además, se inauguró una placa conmemorativa y Hoy mismo los familiares viajarán hasta Le Vernet, el municipio francés más cercano a la zona montañosa en que el piloto Andrea Lubitz estrelló voluntariamente el Airbus. Ayer, justo después del homenaje, partieron en avión, fletado por Lufthansa (propietaria de Germanwings) hacia Marsella –la mayoría de ellos, excepto algunos que desde el accidente temen volar y realizarán el trayecto en coche– y durmieron en Aix Saint Provence. Hoy volverán a estar frente el lugar que les cambió la vida.

La visita al macizo de los Trois-Evêchés, donde cayó el avión. es agridulce pero se ha convertido en un punto de peregrinaje para muchos familiares –y prueba de ello es que aparece en sus muros de Facebook y protagoniza galerías de imágenes en la web de la asociación. Allí, «tienes una conexión y una sensación extraña, pero allí estás en paz», comenta Silvia. La de mañana será su cuarta visita a la fatídica montaña. Hay allegados que van allí más a menudo y algún otro no ha tenido el valor de ni siquiera acercarse a la zona.

NO FUE UN ACCIDENTE Y ESO TE REMUEVE POR DENTRO

Lo peor es que no fue un accidente, fue voluntario. Esto te remueve por dentro y es muy duro de asimilar», lamenta Silvia. Los afectados inciden en el hecho de que NO se puede hablar de «accidente»: ellos utilizan el término de «SINIESTRO». En la misma línea, denuncian la «cadena de absurdos» que desencadenaron la desgracia, especialmente el hecho de que el piloto estuviera de baja –y la ocultara– y tuviera otros dos documentos en los que se acreditaba que seguía un tratamiento.

«No queermos que otras familias tengan que pasar por las mismas circunstancias terribles», comenta

De hecho, conseguir que se puedan implantar cambios legales para endurecer las normas y evitar otro caso similar es una de las finalidades de la asociación, que ya recordaron en el acto de ayer. «No queremos que otras familias tengan que pasar por las mismas circunstancias terribles», comentaban hace unos meses desde la asociación cuando se constituyeron.

«Nosotros, es obvio, no los vamos a olvidar», comenta Silvia indignada, «pero la gente se olvida muy rápido de las cosas y no queremos que sea así ni que se repita otra vez otra desgracia similar, y más cuando fue por un fallo del sistema», sentencia la afectada.

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